3 de junio de 2018

Oración de la mañana del día Lunes

Padre Santo, gracias por este nuevo amanecer, una nueva oportunidad que me das para corregir mis errores, un día más para alabarte y vivir conforme a tu voluntad.

Hoy puedo sentir tu presencia en mi vida, puedo sentir tu gran amor en mi vida, cada latido de mi corazón, es tu propio amor dándome la vida, Tu vives en mi corazón y ayúdame a dar testimonio que tu gobiernas mi vida, pueda yo amar a mi prójimo y aun al que me ha dañado, ayúdame a perdonarlo y amarlo, porque esa es tu voluntad que nos amemos unos a otros.



Gracias por mi familia, en este día yo te pido por ellos, mis padres, mis hermanos, pueda yo cada día demostrarles cuanto los amo, la vida de ellos esta en tus manos, y tengo la seguridad que Tu los protegerás de todo mal, cuídalos al salir de nuestro hogar y permíteles que al finalizar sus labores puedan ellos regresar con bien.

Permite que este día, lo vivamos con alegría, y si algo llegara a suceder nos des la paz y plena confianza que todo saldrá bien, y aun en las dificultades que puedan presentarse, Tu mi Dios estas con nosotros, luchando por nosotros, y si Tu estas con nosotros tengamos la certeza que tuya es la victoria.

Este día mi vida y la vida de mi familia está en tus manos, sea hoy Tu voluntad, amén.




Lectura Bíblica de hoy en: Efesios 4:1-16

La unidad del Espíritu

1 Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 

2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 

3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; 

4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 

5 un Señor, una fe, un bautismo, 

6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. 

7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. 

8 Por lo cual dice:
Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad,
Y dio dones a los hombres.

9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? 

10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. 

11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 

12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 

13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 

14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 

15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 

16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario