11 de junio de 2018

Oración de la mañana del día Martes

Aquí me encuentro, Señor mío, en la quietud de mi cuarto, el cuadro perfecto para poder tener una charla contigo, y así poder entregarte el esfuerzo de mis manos, de mi mente y de mi corazón, para que pueda alcanzar en ti el descanso necesario. Confiando también, que así podré contar con nuevas fuerzas para encarar las primeras horas de trabajo del día a día. Por ello es necesario que yo tenga este tiempo contigo Señor, para poder dar sentido a la vida y eliminar la rutina de la vida. 


Padre permite que con cada mañana dejemos atrás todas las cosas malas que nos haya podido pasar o que tal vez hayamos hecho y que tengamos la mentalidad de que todo puede ser mejor si así nos lo proponemos; dejando de lado todo lo malo que nos carcome el sentido de voluntad y que nos roba la tranquilidad, siendo una desagradable mancha que tenemos por delante y que no nos deja en paz hasta que nos deshagamos de ella. 

Querido Dios te doy las gracias por que en todos estos días he visto tu amor y tu misericordia. 

Mi Dios te pido perdón por mis pecados yo se que te he ofendido aun cuando tu solo quieres el bien para mi, pero quiero que sepas que sin tu ayuda y tu perdón jamas podría haber sido tan feliz como lo soy hoy.

Para terminar, permite que, al llegar la nueva noche, podamos sentirnos satisfechos; y que sea una lección de perseverancia y de voluntad, para que así podamos repetirlo todos los días y nos llevemos la agradable sensación del deber cumplido. Todo sea en tu nombre, de acuerdo a lo que tú pidas, mi 
Señor… Amén. 




Lectura Bíblica de hoy en : S. Mateo 5:1-12


El Sermón del monte: Las bienaventuranzas
(Lc. 6.20-23)
1Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos. 2Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
3Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
4Bienaventurados los que lloran,Is. 61.2. porque ellos recibirán consolación.
5Bienaventurados los mansos,Sal. 37.11. porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6Bienaventurados los que tienen hambre y sedIs. 55.1-2. de justicia, porque ellos serán saciados.
7Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
8Bienaventurados los de limpio corazón,Sal. 24.4. porque ellos verán a Dios.
9Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia,1 P. 3.14. porque de ellos es el reino de los cielos.
11Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.1 P. 4.14.12Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas2 Cr. 36.16; Hch. 7.52. que fueron antes de vosotros.



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