15 de junio de 2018

Oración de la mañana del día Sábado

Aquí me encuentro, Señor mío, en la quietud de mi cuarto, el cuadro perfecto para poder tener una charla contigo, y así poder entregarte el esfuerzo de mis manos, de mi mente y de mi corazón, para que pueda alcanzar en ti el descanso necesario. Confiando también, que así podré contar con nuevas fuerzas para encarar las primeras horas de trabajo del día a día. Por ello es necesario que yo tenga este tiempo contigo Señor, para poder dar sentido a la vida y eliminar la rutina de la vida. 



Permite que con cada mañana dejemos atrás todas las cosas malas que nos haya podido pasar (o que tal vez hayamos hecho) y que tengamos la mentalidad de que todo puede ser mejor si así nos lo proponemos; dejando de lado todo lo malo que nos carcome el sentido de voluntad y que nos roba la tranquilidad, siendo una desagradable mancha que tenemos por delante y que no nos deja en paz hasta que nos deshagamos de ella. 

Querido Dios te doy las gracias por que en todos estos días he visto tu amor y tu misericordia. Te pido perdón por mis pecados yo se que te he ofendido aun cuando tu solo quieres el bien para mi, pero quiero que sepas que sin tu ayuda y tu perdón jamas podría haber sido tan feliz como lo soy hoy.





Para terminar, permite que, al llegar la nueva noche, podamos sentirnos satisfechos; y que sea una lección de perseverancia y de voluntad, para que así podamos repetirlo todos los días y nos llevemos la agradable sensación del deber cumplido. Todo sea en tu nombre, de acuerdo a lo que tú pidas, mi Señor… Amén. 



Lectura Bíblica de hoy en: Romanos 11:1-10

El remanente de Israel

1 Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. 

2 No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: 

3 Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?

4 Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. 

5 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. 

6 Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.

7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; 

8 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

9 Y David dice:
Sea vuelto su convite en trampa y en red,
En tropezadero y en retribución;



10 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean,
Y agóbiales la espalda para siempre.

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