2 de agosto de 2018

Oración de la mañana del dia Viernes

Permite Padre mío, que las horas no pasen de por sí, que cada minuto que transcurra sea de buen provecho; y que así, el tiempo transcurra casi sin darme cuenta, porque mi mente ha estado enfocada en las cosas que he hecho. 



Permite también Padre mío, que al verme en algún momento en algún aprieto, pueda yo recordar que sólo se trata de una prueba y tu mostraras una vez mas tu gloria y poder. Que ante la dificultad de las pruebas, pueda yo desplegar todo mi potencial, porque tú me das las armas, las herramientas necesarias para salir adelante en lo que hago, sea en lo que sea. 

Y que después, pueda sentirme orgulloso de mis acciones. Por último, he de pedirte que, al llegar las horas donde la luna reemplace al sol y las estrellas a las nubes, pueda mirarte al cielo agradecido, y elevando mis manos y enviándote una sincera oración, pueda mostrarme complacido por todo lo que transcurrió en mis anteriores horas… siempre deseando que al día siguiente las cosas puedan ser mucho mejor, y así seguir demostrando tu grandeza a quienes me ven y rodean. Todo sea de acuerdo a tu voluntad mi Señor, Amen.






Lectura Bíblica de hoy en: Filipenses 3:1-21

Prosigo al blanco

1 Por lo demás, hermanos, gozaos en el Señor. A mí no me es molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro.

2 Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo. 

3 Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne. 

4 Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: 

5 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;

6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. 

7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 

8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, 

9 y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; 

10 a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte, 

11 si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.

12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 

13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 

14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 

15 Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. 

16 Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.

17 Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. 

18 Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; 



19 el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. 

20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 

21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.

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