4 de agosto de 2018

Oración de la noche del dia Sabado

Amado Padre, en esta hermosa noche, vengo agradecerte por este día que me has permitido vivir, porque gracias a ti aun estoy aquí con vida, gracias por haberme cuidado, por mi familia y amigos que también has cuidado.



Te pido por los niños que no tienen un hogar, por los ancianitos que han sido olvidados por sus hijos, te pido por esos hijos que no los dejes en paz y los hagas entender el amar y respetar a nuestros padres y a esos padres que han abandonado a sus hijos también te pido por ellos, yo no conozco los motivos mi Dios, pero tu si, y Tu puedes poner todo en su lugar y unir a las familias que por diferentes razones han sido separados.

Te pido que cuides de tus hijos, Tu eres nuestro Padre amoroso y se que tu nunca abandonas a tus hijos. Te pido por cada persona que en esta noche te necesita, por aquella persona que se siente sola, te pido que conozcan tu hermoso amor, así como yo un día te conocí.

Mi Dios te pido me perdones si hoy te falle, ten misericordia de mi y no me abandones, pues hoy mas que nunca te necesito. Danos un bello descanso tranquilo, en tus manos pongo mi vida y la vida de mis seres queridos, Amen.  







Lectura Biblica en: Hebreos 12:1-11

Puestos los ojos en Jesús

1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 

2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. 

4 Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado; 

5 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él;

6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.

7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 

8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. 

9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 



10 Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 

11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

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